Corren tiempos para todo, es el momento idóneo para experimentar cambios: Iniciar estudios, salir al extranjero y emprender una nueva vida, conocer gente y entablar nuevas relaciones… Aunque no son tiempos de bonanza económica sobre todo en nuestro país acuciado por una latente recesión, y esto sacude en mayor o menor medida a cada uno de nosotros.
No es de ser soñador pensar en la probabilidad de ganar la lotería, para dar un nuevo giro a nuestra suerte. Lo primero que debemos tener en cuenta en los juegos del azar es que todo depende de la suerte que tengamos, por lo que no está de más atraer un plus a la que ya tengamos.
Cuando vemos por la televisión a los premiados de los grandes sorteos de la lotería nos preguntamos: “¿Por qué a mi no?”, quizás porque no hemos tentado a la suerte.
Algunas supersticiones, ya convertidas en tradición por lo menos en España, son entrar en la administración de la lotería con el pie derecho y acto seguido pedir al lotero que coja el número elegido con la mano derecha, de lo contrario se podría alejar la suerte.
Entre las triquiñuelas que se gastan los jugadores de lotería es muy conocido el intercambio de cupones entre familia y amigos. Y si alguien te regala un boleto, más te vale regalar otro, porque de lo contrario la suerte no estará de tu parte.
Una vez tengas en posesión el décimo, los amuletos son garantes de buena suerte. Posa un trébol de cuatro hojas, un colgante de valor sentimental o una herradura sobre el cupón y quédate sorprendido con los resultados.
Por último, no descartemos hacer algún ritual para conseguir que nuestro cupón salga premiado. La pasada Navidad pudimos ver como una administración de lotería de “La Mexicana”, era convertida en todo un templo de buena suerte, donde su medium intentaba posicionar la energía de las personas a través de un ritual que consistía en escribir en una hoja de laurel el número y después tirarlo en un caldero.
He aquí alguno de los rituales encontrados, que si bien no son de cosecha propia están formulados por especialistas esotéricos. Nosotros desde aquí os deseamos toda la suerte, a través de nuestros consejos.
La desesperación por no tener financiamiento debido al cierre de créditos por parte de las entidades bancarias, ocasionó que el prestamista particular en Barcelona, tenga mayor protagonismo dentro la crisis económica que le ha tocado vivir a España.